19 Agosto 20206

Eduardo Canitrot volvió a las Islas Malvinas más de cuatro décadas después de haber llegado allí como soldado conscripto durante el conflicto de 1982. El regreso tuvo un significado especial: llevó consigo la bandera argentina y la hizo flamear nuevamente en las islas.

En aquel momento, Canitrot tenía menos de 20 años e integraba el Batallón Logístico 10, perteneciente a la X Brigada de Infantería, con asiento en Villa Martelli. El 8 de abril de 1982 fue destinado a Malvinas en el marco de la guerra.

A 44 años de aquella experiencia, el veterano de guerra y actual presidente de la Asociación de Veteranos Puerto Argentino de Pinamar concretó el regreso que había esperado durante décadas.

Uno de los momentos más emotivos de la visita fue su paso por el Cementerio de Darwin, donde rindió homenaje a los argentinos que permanecen allí.

Canitrot compartió imágenes de su presencia en las islas y dejó una frase que resume el significado que tuvo para él este viaje: “Mi bandera no se arrodilla ante nadie”.

El regreso no fue solamente una visita al lugar donde combatió siendo muy joven. También representó una manera de mantener viva la memoria de quienes participaron del conflicto y de reafirmar, desde su propia historia, el sentimiento por las islas.

Fueron, son y serán por siempre argentinas.

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